Cuando ya me había resignado a esperar su llamado decidí irme a dormir, era de noche y todavía esperaba a su saludo, era el único que ansiaba escuchar. Cuando había cerrado los ojos y dejado ir mi mente hacía un mundo de sueños, sentí sus labios en mi mejilla.
“La puerta se abrió de par en par y entró toda mi familia, mi hermanito, Ben, que apenas daba sus primeros pasos corrió a mi cama, sonriente como siempre. Lo cogí en brazos y lo alcé sobre la cama. Tras él llego mi madre con una bandeja y el desayuno, con ella mi padre y atrás mi hermano mayor. Todos ellos estaban ahí. Como agradecía eso…”
Feliz cumpleaños