Believe me

Believe me

Elizabeth, tú la conoces. Ella es capaz de hacer cualquier cosa por conseguir lo que quiere. ¿A quién estas dispuesto a creerle cuando lo has visto todo?
“Me debatía entre responder a su abrazo de forma cálida, de la forma que ansiaba con todo mí ser o entre romperle la cara a golpes por haberme engañado.
Las lágrimas corrían por mis mejillas, eso ya era normal. Me pasaba todos los días y las noches llorando, por un chico que había jugado conmigo, como se juega con una pelota en un partido de fútbol. Me había usado como un niño pequeño, emocionado por su juguete nuevo pero en cuanto se le regala otro deja al viejo, sin impórtale que sería de él. En este caso yo representaba al juguete viejo y olvidado, al que él había dejado…”