Un dvd
Un dvd
- Vete Joseph, solo vete - le pedí con lágrimas en los ojos. No podía verlo a la cara, eso me dolía mucho más, más dolida de lo que estaba hasta el momento.
- Claire, por favor, no puedes dejar que pase esto - su voz sonaba igual de triste que la mía, podía notar con solo escucharlo que él estaba igual o peor que yo. Pero eso no me importaba, tenía que hacer esto, sabía que era lo correcto. Ellos me lo habían prohibido y no podía negarme a lo que me decían.
- Basta Joseph - le rogué otra vez.
- Esta bien Claire, pero tienes que saber que te equivocas, toma esto - levanté la vista por última vez hasta él y lo miré a los ojos, eso me molesto mucho, ya pretendía no quedarme con esa imagen, no podría superarlo, pero lo hice. Me dio con su mano temblorosa un dvd, una cajita finita que no tenía tapa alguna, era toda negra y en el medio solo tenía un corazón pequeño y blanco - cuando lo vez sabrás que te equivocas - tomé el dvd y lo último que él hizo fue acercarse a besar mi frente - te quiero.
Esa era la última vez que lo vería, sabía que eso sería así, las lágrimas no se detenían, y no tenía intención de detenerlas, decían que era mejor dejar salir todo a que guardárselo. Me levanté del piso donde había estado tirada hace más de una hora y me acerqué al reproductor de dvd y lo puse el cd que me dio Joe. Me senté en mi cama y lo prendí.
En el momento en que empezaron a pasar las fotos, supe que él siempre había tenido la razón, yo estaba equivocada. Con toda la furia que estaba acumulando de hace rato lancé el control remoto contra la pantalla de la televisión, que la hizo estallar, rompiendo el vidrio a la mitad. Cómo podía haberme equivocado tanto, ellos no sabían nada, mis padres no me conocían. Había perdido al hombre de mi vida y todo por escuchar la decisión que mis padres habían tomado para mi. Ir a un colegio en otra ciudad, con un futuro, a cambio de no verme con Joe, un chico que nada tenía, con él que mi futuro no existiría.
Que egoísta había sido en pensar solo en mí, él ya no iba a estar a mi lado. Nunca más estaría y todo por que me había dejado dominar por mis padres. Ahora sabía que lo quería, lo amaba, él era el hombre de mi vida y ahora no tenía nada de él más que un dvd.